La semilla de CasaLuna Centro de Comunidad Consciente fue sembrada en esta Tierra cuando en 1999 tuve una conversación con un hombre que estaba preocupado por el agua en la ciudad de México. “Con tanta lluvia que cae en la ciudad,” decía, “¿cómo es posible que no hagamos nada para recogerla y utilizarla?”
Al día siguiente, me encontré con otro hombre que sin haberle comentado de la conversación anterior, me explicaba como ya tenía un plan, con todo y cálculos de ingeniería, para poner captadores de agua en los techos de la ciudad, pero que no encontraba instancia para implementarlo. Y yo pensé, “estas dos personas se tienen que conocer.”
Yo era periodista. Aunque apenas comenzaba mi camino en la cultura de la sanación alternativa, ya había conocido muchos individuos que por su parte estaban desarrollando proyectos, creando espacios, y entrenándose en las artes no muy difundidas de la sanación. Se me ocurrió un festival para reunirlos, y para dejar a conocer su trabajo e ideas a un público más amplio.
Quería que comprendiéramos que no estábamos solos. Que somos muchos, pero estamos separados y que juntos podíamos ser más poderosos y tener más incidencia en el cambio social. Con Marco Vargas y Tamara Kreimerman, organizamos la 1ª y la 2da Feria de Obsesiones a fines de 1999 y mediados del 2000, que reunía personas que dedicaban su tiempo a proyectos en educación, medio ambiente, salud, cultura y espiritualidad.
En 2004, realicé la Guía del Camino, un listado que reunía a la comunidad alternativa de manera informal.Del 2004 en adelante, el proyecto CasaLuna sería el vehículo a través del cual lograría finalmente armar una comunidad que se pudiera interconectar de manera independiente y auto-responsable.
El portal www.casaluna.org es totalmente nuevo y original, realizado línea por línea por un programador venezolano que reside en México, Oswaldo Llona, que trabajó nueve meses en las “entrañas” del sitio para lograr hacerlo funcional y amigable.
El costo del desarrollo del proyecto lo asumí yo de antemano y se irá restituyendo en la medida que la comunidad de sanación aporte una cantidad mínima por mes, en intercambio de los servicios que reciben. Cuando la comunidad se vuelta auto-sustenable, el dinero que entre será utilizado paraapoyar proyectos que beneficien las causa en las que creemos.